Alvaro Galvis ([vii]), anota que la informática es uno de los recursos más valiosos a los que podemos echar mano en la sociedad del conocimiento dado que, entre otros factores:
- Se pueden aprovechar las dimensiones únicas del computador como medio de aprendizaje: acceso a la sistematización, a la información, a las herramientas de otras disciplinas.
- Se tiene acceso a sistemas de información locales o globales, a los que se puede recurrir para consultar, apropiar, compartir o diseminar conocimientos que enriquecen o cuestionan los propios.
- Se usan tecnologías de información y de comunicaciones con las que se pueden llevar a cabo o repensar procesos de interacción con otros seres y entidades. Así, la informática permite el uso de medios interactivos que hacen posible la interacción humana, real o virtual, como habilitadora de apropiación y generación de conocimiento.
De esta forma, es fundamental resaltar que la tecnología no es un fin en sí misma. El uso que se le dé a los diferentes recursos es el que va a determinar su aporte a las diversas áreas de aplicación. Por esta razón, más allá de lo técnico, la concepción ideológica debe guiar el uso de los medios. Así, lo tecnológico se convierte en la herramienta que facilita la obtención de logros y metas planteadas desde lo conceptual y desde lo pedagógico, en el caso de las aplicaciones educativas de estos medios. Esta relación entre tecnología y conceptualización pedagógica, se hace evidente a la hora de hablar de Comunidades Virtuales de Aprendizaje.
En este sentido, Ramírez ([viii]) afirma que estas comunidades:
- Contribuyen a impulsar el mejoramiento continuo de la tecnología a medida que sus miembros, pueden producir ideas novedosas que se convierten en necesidades que, para dar respuesta, obligan a la aparición de nuevos avances tecnológicos.
- Aportan al desarrollo de habilidades de aprendizaje en sus miembros, en la medida que, cada uno maneja un conjunto de conocimientos, supuestos y expectativas, las cuales interactúan alrededor de un núcleo formado por herramientas de comunicación y almacenamiento de información compartida.
- Se refuerza la necesidad de criticar la información que se obtiene, volviéndose más analíticos y desarrollando habilidades que faciliten su aprendizaje en pro de mejorar la calidad individual y grupal.
- Dado que son centro de integración global, estas comunidades pueden llegar a cualquier parte, alcanzando enormes dimensiones.
Como se puede observar, las características de estos medios informáticos favorecen el aprendizaje individual pero por sobretodo motivan un aprendizaje en grupo, es decir, las redes son medios de difusión de información y los individuos son los receptores activos que amplían y propagan la información transformada en conocimiento.
Ahora bien, la virtualidad es una característica -fundamental en los medios informáticos- que trae implicaciones fundamentales para el desarrollo de comunidades. Por una parte, hay quienes hablan de la "realidad virtual" como contrapuesta a la "realidad real", es decir a la de átomos, partiendo de que ésta existe y es muy distinta ([ix]). Gracias a lo digital, la interacción con otros es ubicua (no está limitada por el espacio donde se encuentre el usuario), asincrónica (no requiere estar al mismo tiempo que el interlocutor en el lugar de interacción) y dinámica (depende de cada cual darle el nivel de interacción deseado).
De esta forma, el uso de las herramientas disponibles en los espacios virtuales, asincrónicos y sincrónicos, "favorecen modelos de aprendizaje centrados en el grupo, de manera que el conocimiento surge y es compartido a través de la colaboración de los individuos que toman parte en el proceso. Este modelo es muy efectivo para aprender a resolver problemas que conllevan interdependencia positiva entre los miembros del grupo para la creación de conocimiento o generación de soluciones, así como para el cambio en la cultura organizacional en lo que respecta a trabajo efectivo en equipo, al desarrollar destrezas de desarrollo interpersonal basándose en la comunicación y escucha." (vii)
Es así como la virtualidad determina la diferencia en los aspectos que definen una comunidad. A continuación se presentan las implicaciones de la virtualidad con respecto a las características de las comunidades reales de aprendizaje teniendo en cuenta las ventajas comparativas de una y otra con relación a los procesos educativos que se puedan iniciar ([x]):
Tabla No. 1 Características de comunidades reales y virtuales
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Características comunidad |
Comunidad Real |
Comunidad Virtual |
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Fin común
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La definición del fin común está supeditada a los conocimientos e intereses de la gente cercana o conocida. |
Prácticamente no hay límite para definir un fin común desde lo virtual ya que la población es "ilimitada". Incluso los intereses más desconocidos, extraños o excéntricos encontrarán eco en algún usuario de la red en el mundo. |
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Recursos |
Limitados a los materiales disponibles en la región y al acceso a centros de información (bibliotecas, hemerotecas, etc.) |
Acceso a toda la información disponible en la web. |
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Realización de actividades |
Generalmente presenciales. Cada miembro cumple un rol dentro de la actividad grupal buscando un objetivo común. |
Asincrónicas o sincrónicas. Generalmente cada miembro cumple el rol de replicador frente a una población distinta. Requieren compromiso, instrucciones claras, funcionamiento de las herramientas, espacio de socialización virtual. El grupo experimenta con aplicaciones multiusuario en las cuales se soporta: asignación de roles y responsabilidades, compartir recursos, manejo de la sincronización y la coordinación de acciones dentro del grupo. Se refuerza el factor motivacional en los integrantes, a partir de mecanismos de retroalimentación que permiten una mayor flexibilidad de las actividades de aprendizaje, ofreciendo mayores posibilidades de actualización del conocimiento. |
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Interacción y comunicación |
Cara a cara o a partir de otros medios de comunicación virtuales y no virtuales. |
Basada en el uso de nuevos medios de comunicación asincrónicos y sincrónicos (chat, e-mail, foros, mensajes instantáneos, video conferencias, editores concurrentes, herramientas de trabajo colaborativo) Es fundamental el papel de un moderador o dinamizador para generar e identificar temáticas y actividades que sean relevantes para los distintos tipos de participantes y motivar la participación en los espacios de interacción, focalizando las discusiones y generando una construcción colaborativa de conocimiento. |
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Lugar común |
Generalmente existe un espacio físico para la reunión de los miembros. |
El ciberespacio es el lugar de encuentro entre los miembros. Permite a un grupo no necesariamente localizado en el mismo espacio físico, la interacción e intercambio ([xi]). |
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Normas y reglas |
Lineamientos basados en las condiciones de interacción, reunión, compromiso y sostenimiento. |
Deben tener en cuenta, además de las condiciones de una comunidad real, políticas de manejo y privacidad de la información de los miembros, advertencias sobre el uso inadecuado de internet y normatividad sobre circulación de la información en el espacio virtual. |
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Pertenencia |
Se genera un sentido de pertenencia hacia el grupo a partir de reuniones presenciales e interacción directa entre sus miembros. |
Altamente dependiente de la manera como se den las interacciones entre los miembros, la clara delimitación de la identidad y objetivos de la comunidad. Lograr un sentido de pertenencia real desde los miembros, basado en una correspondencia emocional es uno de los retos más grandes de la virtualidad en la creación de comunidades. |
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Población |
Generalmente personas muy cercanas geográficamente que comparten un fin o interés común definido. Pueden darse restricciones en el número de miembros determinadas por limitaciones en el espacio físico y recursos disponibles. |
Personas con acceso a internet en cualquier parte del mundo que comparten el fin o interés común definido. Las limitaciones en el número de miembros se determinan a partir de criterios de manejo de información o moderación de grupos. |
Si bien es cierto que tanto la comunidad real como la virtual comparten características, también lo es que se diferencian fundamentalmente en las interacciones pedagógicas, es decir, en los límites al acceso de la información para la producción del conocimiento. Estos límites, que son impuestos por las mismas personas involucradas en los procesos de aprendizaje, requieren de pedagogías que favorezcan ambientes de experimentación e investigación que flexibilicen la actitud individual. Sin duda, las dos instancias de aprendizaje -tanto la real como la virtual- no son excluyentes, sino todo lo contrario: se necesitan precisamente por lo que las diferencia.
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